C O U T U R E W E E K Fall 2016/17

SCHIAPARELLI

El legado de Elsa Schiaparelli es un asunto difícil de superar. Ir demasiado lejos del estilo podría hacer que la ropa se viese como un traje de entretenimiento, pero al no hacerlo se correría el riesgo de parecer normal. El francés Bertrand Guyon marca su llegada como director creativo de la casa con un Couture Show que explora los espectáculos circenses de 1938 y logra captar prendas icónicas puestas en un espiritu y silueta de la obra de Schiaparelli.

atelier versace

"Esta colección es diferente para mi. Puse mucha atención en el drapeado y no tanta en los bordados y la silueta súper sexy"  Eso decía Donatella Versace en la previa del show de Atelier Versace en Paris. El espectáculo se abrió con un dramático y ceñido abrigo de cashmere en rosa rubor apoyado en verde menta con una solapa de un hombre sobre un corpiño color escarlata de un vestido del mismo color. La combinación de colores fue inusual pero persuasiva: rojos carmesí, azules y lavandas. El drapeado tomó muchas formas, desde escotes asimétricos de tailleurs negros hasta vestidos tubo elásticos con lentejuelas y corpiños escultóricos.

iris van herpen

El estudio de cymatics fue el punto de partida de la nueva colección de alta costura de Iris van Herpen. Para los que no conocemos este tipo de arte, cymatics, visualiza las ondas sonoras como la evolución de los patrones geométricos. Van Herpen no utilizó sonidos reales o composiciones para crear sus vestidos plissé; más bien, los patrones conocidos, fácilmente Googleables. El tema también le dio una excusa para invitar al músico japonés Kazuya Nagaya para crear un acompañamiento sonoro Zen  para su instalación. Amplificada por los micrófonos, los sonidos como campanas resonaban dentro de la configuración Eglise Réformée de l' Oratoire de Louvre, y las modelos sobre  plataformas de madera altas se alzaron sobre zócalos de piedra, moviendo sus brazos frágilmente expresando la música.

C H A N E L • Haute Couture Shows Automne-Hiver 2016

PARIS – Esta vez el escenario del Fashion Show de Chanel tuvo lugar entre mesas de ruleta y black jack: El Casino Chanel. Si bien en un principio estaba desierto, con mesas vacías y un espacio que vibraba por una espeluznante intensidad subsónica, todo cambió cuando la actríz Kristen Stewart surgió de la nada para acercarse a una de las mesas. Inmediatamente despúes el pelotón de musas de Karl comenzó a pisar la pasarela: Geraldine Chaplin, Rinko Kiku Chi, Rita Ora, Lara Stone, Vanessa Paradis, Stella Tennat y por último Julianne Moore. Cada una llevaba un traje que Lagerfeld había diseñado especialmente para ellas.

La colección recorrió grandes íconos de Chanel; la chaqueta de tweed sin costura, la más emblemática de la maison, fue recreada con diversas técnicas y materiales. La colección tuvo un asboluto deje siniestro, todo oscuro con ribetes y encajes, volados y apliques. Hombros de formas anchas dijieron presente en una antología que se remitía a 1930 y su constante estado de exploración. Un show que comenzó con las formas clásicas y terminó por acentuar lo couture, repleta de prendas intervenidas con láseres y manipuladas en su forma con telas acolchonadas.

El casino, el juego, sirvió de metáfora para recrear los mercados de dinero en el mundo. Karl buscó nuevamente una manera de romper con la idea clásica de la moda, y de esta manera personaliza las problemáticas que nos rodean.