Le Brutalisme Français en Louis Vuitton Cruise Collection

La idea del brutalismo, tal como lo dice su nombre, es expresar los materiales en bruto, geometrías angulares y repetitivas en apariencia áspera y sólida. Es a partir de esto que Nicolas Ghesquière imaginó una mujer pura, pero a la vez fuerte y dura, para la Colección Resort 2016 de Louis Vuitton.

Con esto de fondo, no nos debería extrañar la elección de la locación, una casa de hormigón inspirada en las hormigas diseñada por John Lautner para Bob & Dolores Hope en Palm Springs.

Con alrededor de 800 invitados, entre periodistas, celebridades y clientes, las modelos desfilaron por un Catwalk zigzagueante entre concreto, chapa y cristal con el escenario de California marcando el contraste.

En cuanto a la colección en sí, Ghesquière respetó al filo de la letra la tendencia de esta media estación, una recorrida arquitectónica por superficies solidas y caladas en colores consistentes; nude, verdes, grises y rojos. La rigidez en las carteras de estilo baúl y una marcada evolución de la silueta Vuitton. En términos temporales, podríamos decir que estaríamos situados en la década del '70 pero remixados en 2016.

El giro aquí se pone en las maxi faldas y en las botas militares con el clásico monogram de la maison. Cinturones triangulares, entrecruzados y en cuero junto con una cintura muy delimitada. Los zapatos también responden a la paradoja de la contradicción; por un lado oxfords con superficies limpias, sutilmente dibujados y tacos transparentes (que hacen alusión al cristal), y por el otro el militar look al estilo parisino.

Si bien el main topic pasa por la arquitectura, Nicolas Ghesquière no se olvida de la parte comercial, y en contraposición a lo crudo, incorporada estampados monocromáticos que si bien se alejan del eje, tampoco rompen con la armonía de la colección.