A L E X A N D E R M C Q U E E N Spring 2016

PARIS - Con mejillas rosadas y cabellos fluyendo alborotado tras sus espaldas, un puñado de modelos podrían haber sido capturadas por el lente de la cámara de Julia Margaret Cameron como aquellas jóvenes inglesas durante la época victoriana. Sin embargo, a pesar de esta analogía, estas muchachas lucieron los diseños más bonitos y personales que ha creado Sarah Burton desde que asumió el cargo de directora creativa de Alexander McQueen. Desaparecieron los tocados en la cara, los corsés acorazados y los zapatos de extremas plataformas "Yo quería que esta vez fuera creíble, tangible y suave" dijo Burton detrás de escena antes del comienzo del show.

Sarah Burton desarrolló una extraordinaria tarea en los detalles y la sastrería, vestido con volados en cascada atravesaron los cuerpos en una paleta de rosas pálidos con dibujos de flores esparcidas, encajes, bordados a nivel de alta costura y ligereza llevaron el siglo XVII de Londres a París. Referencias personales de la diseñadora se plasmaron en una chica de campo con verdadero amor por la naturaleza, cuyas resonancias corrieron más profundo que su atracción por las flores bonitas. 

Esta colección remonta parte del reconocimiento de McQueen a la vuelta hacia los campos y la bienvenida que el Reino Unido dio a los miles de refugiados que cruzaron el canal de la mancha hacia Londres. Se sentía orgulloso de enlazar la moda de lujo con los primeros inmigrantes en pisar suelo británico y seguramente aprobaría el desarrollo de su antigua protegida, Sarah Burton, quién apuntó a los paralelos de la crisis migratoria en este spring. Sin embargo, hubo un solo vestido, cubierto de ramitas de flores, que llegó de algún lugar en el medio de la recopilación y fue una réplica de un vestido de  la corte del siglo 17. A Burton le pareció divertido ver cómo ese mismo vestido podría aplicarse a la corte británica del siglo 21.