G I V E N C H Y Spring 2016

NEW YORK – Los neoyorquinos no se imaginaban lo que estaban a punto de ver en el momento en que Ricardo Tisci presentó el Spring 2016 de Givenchy en la Gran Manzana, una experiencia sin dudas contemplativa. El espectáculo, a tono con el atardecer del Río Hudson, redujo la velocidad del tiempo para apreciar los vestidos y las camisas blancas de seda con intervenciones en encajes y vestidos de noche decorados en perlas y superposición de capas y escamas, con modelos cuyas caras estaban cubiertas por máscaras de cristales.

Esta colección significó un nuevo estilo en la casa de Givenchy por celebrar además los 10 años de la misma y coincidir con el 14 aniversario del atentado a las Torres Gemelas. Tisci refinó ideas en las que ha trabajado a lo largo de toda su carrera y con la colaboración de Mariana Abramovic presentó un Fashion Show de lujo. Vestidos en marfil, camisolas de rouleau atado con bordes de encaje, pantalones negros excelentemente adaptados y cortados para caer y disminuir suavemente en los zapatos de punta. Chaquetas de esmoquin con colas en crepe, abrigos kimonos y organza transparente.

Los aficionados de la trayectoria de Tisci en París han aplaudido lo más espectacular de su alta costura dentro de esta Colección; vestidos con efectos de plumas en degrade, parches de cuero aplicados en tul con forma de piel de cocodrilo. Y caras cubiertas de joyería tachonada en oro, adornos de tul y encaje. Sin dudas esta será una Colección que quedará en la mente de todos los que estuvieron presentes y quiénes lo vimos a la distancia.

G I V E N C H Y Spring 2016 Menswear

PARÍS – La nueva colección de Ricardo Tisci para Givenchy se encarga de exacerbar el estado del hombre encarcelado. La escena se plantea llena de dramatismo, con una gran combinación de conceptos; la prisión y la religión, que se unen en camisetas, sudaderas y las faldas de los hombres, además de los accesorios. Si bien esta no es una novedad en el mundo de la moda, Tisci logra contar la historia remitiéndose a la religión, pues esJésus Cristo, el prisionero más famoso de todos los tiempos, y cómo tal, un icono para los hombres de la cárcel.

Lo curioso de todo esto es ver entre espectros religiosos, en una pasarela solo destinada para un Fashion Show de hombres, mujeres en sus plumas, flecos, vestidos de pétalos y encajes en colores fríos, difícilmente partes de la fantasía presidiaria, pero a su vez si, al representar la lujuria, el pecado, la perdición. Diez es el número elegido por Tisci, diez vestidos de alta costura en medio de moda para hombres que culminan en una increible Naomi Campbell luciendo una chaqueta de brillos y nada más.

Tisci juega con la tensión, la tensión entre la religión y la cárcel y el hombre y la mujer. Desafía las tendencias y propone una moda bi-genérica, una evolución tribal, lo que somos y cómo nos constituimos es una elección de criterio y de identidad y no de género. Bon appétit Ricardo!